Abril es uno de los meses de siembra más importantes. El suelo se calienta y la mayoría de las semillas pueden sembrarse ahora sin problemas, tanto en interior como directamente en el exterior.
En mayo se puede sembrar prácticamente de todo. La probabilidad de heladas es mínima y el crecimiento realmente despega. Este es el momento de cubrir huecos en la planificación y sembrar de más.