Al cosechar, piense ya en el siguiente paso.
Después de semanas de cuidados, en el huerto todo puede madurar de repente. Hoy cosechas calabacines, mañana las judías estarán listas y, mientras tanto, quizá también convenga podar las hierbas aromáticas. En esos momentos, es útil pensar qué vas a hacer con todas esas delicias.
¿Qué vas a comer enseguida, qué vas a preparar y qué vas a guardar para más adelante? No todo se conserva fresco el mismo tiempo. Con un poco de preparación, evitarás que una parte de la cosecha se eche a perder.
Unas buenas herramientas de cosecha facilitan el trabajo. Utiliza unas tijeras de recolección afiladas y guarda las hierbas delicadas y las verduras más resistentes por separado, en cestas o recipientes. Los tarros de cristal y las latas para guardar alimentos te ayudarán a conservar la cosecha durante más tiempo.
Ten en cuenta los distintos cultivos y sus posibilidades de conservación. Así, cosechar no será una tarea apresurada, sino una parte estupenda de cultivar el huerto.