Para trabajos de movimiento de tierras
Explora nuestra amplia colección llena de productos sostenibles para tu huerto. Seleccionados con cuidado y cariño por jardineros como tú.
Le enviaremos un correo electrónico para restablecer su contraseña
Para el trabajo que vuelve a repetirse
Una palada de tierra húmeda, una rama que hay que cortar justo por donde toca, una hilera de macetas que necesita agua: cada tarea del jardín exige herramientas distintas.
Elige según la tarea, el tamaño y cómo se siente la herramienta en la mano. Así crearás una colección compacta a la que recurrirás a menudo y con gusto.
Empieza con herramientas que realmente uses
Tener más herramientas no hace que las tareas del huerto sean automáticamente más sencillas. Un pequeño conjunto adaptado a lo que sueles hacer suele ser más práctico que un cobertizo lleno de cosas que no funcionan del todo bien.
Piensa en las tareas que repites con frecuencia. Excavar y mullir la tierra requieren herramientas distintas a las de podar, regar o transportar la cosecha. Si cultivas sobre todo en bancales, probablemente utilizarás otros tamaños que en una parcela grande con parterres y arbustos.
Al comparar, fíjate en el peso, la longitud, el agarre y el equilibrio. Una herramienta de calidad también puede resultar incómoda si no se adapta a tu mano o a tu postura de trabajo. Sobre todo en las tareas largas, pronto notarás si el mango te roza o si el astil se queda corto.
El mantenimiento también forma parte de la elección. Retirar la tierra y la humedad, revisar las piezas móviles y afilar el filo a tiempo lleva poco tiempo. Sobre todo, te permite empezar enseguida la próxima tarea con herramientas que cumplen lo que esperas de ellas.
La mejor herramienta es la que siempre vuelves a coger. Práctica, cómoda de usar y adecuada para las tareas de tu jardín.
Para trabajos de movimiento de tierras
Las palas, horcas y rastrillos se utilizan para muchas tareas. Elige el tamaño en función del espacio disponible y de tu postura de trabajo, para poder moverte entre las plantas y mantener el control de lo que ocurre en la tierra.
Para trabajos de poda
Las tijeras de poda, las tijeras de dos manos y la sierra están diseñadas para ramas de distintos grosores y tipos de corte. Utiliza la herramienta adecuada para la madera que quieras retirar, para trabajar con precisión y control sin tener que hacer un esfuerzo innecesario.
Para zonas sedientas
Una regadera, un pulverizador, una manguera o una olla distribuyen el agua de forma diferente. Compara las opciones según el recipiente, el parterre, el invernadero o el bancal del huerto, el grado de control deseado y la distancia que debes cubrir desde el punto de agua.
Tómelo en sus manos
En una estantería, dos palas de jardinería pueden parecer variantes de una misma herramienta. Cuando se les pega tierra húmeda, se nota lo que significan la longitud, el peso y el agarre durante el trabajo.
El jardín condiciona en parte la elección. Entre plantas muy juntas, un modelo compacto resulta práctico, mientras que en una parcela más grande se agradece un mayor alcance o efecto palanca.
Tu mano y tu postura al trabajar determinan el resto. El mango debe ofrecer control sin que tengas que apretar innecesariamente. Con herramientas de mango largo, conviene poder trabajar sin tener que agacharse continuamente en una postura incómoda.
Ten en cuenta también el mantenimiento que requiere el material. Las piezas de madera pueden necesitar cuidados, el metal debe ser adecuado para la exigencia de la tarea y las articulaciones de las tijeras se mueven mejor cuando están limpias.
Ve completando tu equipo a partir de la experiencia. Primero, utiliza lo que ya tienes y anota en qué tareas echas en falta alcance, fuerza o precisión. Fíjate también en las herramientas que siempre dejas sin usar e intenta averiguar por qué. Así comprarás para resolver un problema concreto, en lugar de intentar completar una colección imaginaria.
Para cuatro tareas habituales
Cavar, podar, protegerse las manos y regar con precisión son tareas habituales en muchos jardines. Estos cuatro productos muestran lo variado que puede ser un equipo básico compacto y práctico, sin pretender cubrir de entrada todas las tareas posibles del jardín.
Bien cuidado
La tierra, la humedad y la savia de las plantas suelen quedarse después de una tarea. Limpia las partes utilizadas con un paño o un cepillo y deja que la herramienta se seque antes de guardarla.
Comprueba también el filo, las fijaciones y las partes móviles. Guarda las tijeras de podar abiertas o cerradas, según indique el fabricante. Así podrás detectar a tiempo cuándo necesitan afilado, ajuste u otro mantenimiento y no tendrás que descubrirlo en mitad de la siguiente tarea.
Regar directamente a la raíz
Regar empieza con una pregunta sencilla: ¿dónde debe llegar el agua? Las plántulas jóvenes necesitan una pulverización fina, mientras que las plantas más grandes requieren un riego abundante.
El lugar de cultivo también influye. Las macetas y las jardineras se secan de forma diferente que el suelo, y en un invernadero no llueve. Por eso, comprueba primero la tierra antes de coger la regadera por costumbre.
Después viene el transporte. Una regadera ofrece mucho control, una manguera permite cubrir distancias mayores y una olla puede liberar agua lentamente en un lugar fijo hacia la tierra que la rodea.
Fíjate también en la velocidad a la que se absorbe el agua. Si se escurre por el borde de una maceta reseca, riega en tandas más pequeñas para que el sustrato pueda volver a absorber la humedad.
Después de regar, observa qué ocurre. ¿Se queda el agua encharcada, se escurre o se filtra poco a poco en la tierra? Esa respuesta te ayudará la próxima vez. La herramienta de riego adecuada no toma la decisión por ti, pero permite regar de forma constante y dirigida, adaptándose a las plantas y al lugar.
Mueve unas tijeras o una herramienta manual varias veces como lo harías durante el trabajo. Así podrás comprobar antes si el agarre, el muelle y el equilibrio te resultan cómodos.
Guarde las herramientas limpias en un lugar seco y fijo. Así evitará que quede humedad y verá enseguida qué tiene disponible para la próxima tarea.
Con las tijeras y los cuchillos, no esperes a que el filo desafilado te obligue a hacer más fuerza. Revisarlos con regularidad y afilarlos a tiempo hace que el trabajo sea más preciso y agradable.
Wil je gebruikmaken van jouw herroepingsrecht? Vul dan onderstaand formulier in. Na aanmelding kan je het product/de producten aan ons retourneren conform de voorwaarden op onze retourpagina.



